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"La Conversión es el Proceso de Transformación de Muerte a Vida, del espíritu del hombre Predestinado, por Acción del Espíritu Santo de Jesús Cristo; Proceso que Culmina con lo que en la Biblia se Llama: Nuevo Nacimiento o Regeneración"

 

 

Estudio: 2                                                                   

La Conversión

  

   En las Sagradas Escrituras la palabra "Convertirse" o alguna forma de este verbo referidas al tema, aparece unas quince veces en el Nuevo Testamento. Simplemente significa "Detenerse y Volverse". Esta palabra constituye el tema básico del Poderoso Mensaje del Apóstol Pedro en el día de Pentecostés cuando él Advierte a las multitudes: "Arrepentíos ..." Hechos 2.38

   La Conversión es aquel Cambio voluntario en el espíritu y en la mente de un pecador, con el cual se Aparta del pecado y Va hacia Jesús Cristo. Culmina con aquella Maravillosa Transformación que en la Biblia se llama "Nuevo Nacimiento" o "Regeneración".

   Nadie puede Convertirse excepto por la Gracia de Dios; porque nosotros somos demasiado Débiles para Convertirnos si no contamos con Ayuda. Dice la Biblia: "Porque por Gracia sois Salvos por medio de la Fe; y esto no de vosotros, pues es Don de Dios; no por obras, para que nadie se Gloríe". Efesios 2.8-9. La Gracia de Dios; nos Da la Fe con la cual Lo Elegimos.

   El Cambio que Dios Obra en el corazón mediante la Fe en Jesús Cristo se traduce en un Extraño Calor interior y en el sentimiento de que verdaderamente estoy Confiando en mi Salvador, y así recibo la Seguridad de que los pecados me han sido Borrados y que he quedado a Salvo de la ley del pecado y de la Muerte.

   Generalmente, antes de la Conversión se da un período de intranquilidad.

   El mundo está enfermo de muerte, la cultura en caótica confusión y el corazón del hombre está en Densa Oscuridad. La Buena Nueva del Evangelio de Jesús Cristo Es la que Ofrece el Único Remedio a los Predestinados para Recibirla. El Evangelio de Jesús Cristo que Redime es Trascendente. Los Pasos hacia la Conversión son:  

 

Debo Reconocer que soy un pecador

   La Biblia afirma: "Todos pecaron, y están Destituidos de la Gloria de Dios" (Romanos 3.23).

Esto no es fácil de Aceptar. No nos agrada admitir que hemos procedido Mal. Pero Dios Exige no sólo que Admitamos haber obrado Mal sino que, además, Abandonemos nuestros pecados. Aquí es donde actúa nuestra voluntad. Puede ser que no poseamos la Capacidad de Abandonar el pecado, pero tenemos que tener la voluntad de dejarlo. Y cuando ponemos voluntad, es entonces cuando Dios nos Ayuda.

 

Debo Reconocer que Jesús Cristo murió y que Resucitó para Limpiar mis pecados.

   Su muerte no fue un accidente. Estaba Previsto en el Plan de Dios que Él derramase Su Sangre en el madero. Gracias a Dios, la Resurrección Significa que Jesús Cristo resultó Vencedor del pecado y de la Muerte. El madero y la tumba quedaron vacíos. Jesús Cristo Vive y tiene Todo el Poder para Salvar Eternamente a quienes ponen en Él su Confianza.

 

Dios Requiere que Reciba a Jesús Cristo mediante la Fe.  

   "Mas a todos los que lo Recibieron, a los que Creen en Su Nombre, les dio Potestad de ser Hechos Hijos de Dios" (Juan 1.12). Jesús Cristo Afirmó: "De cierto os Digo, que si no os Volvéis y os Hacéis como niños, no Entraréis en el Reino de los Cielos" (Mateo 18:3). En el momento en que usted Recibe a Jesús Cristo a través del Arrepentimiento y la Fe, se produce la Regeneración y comienza a ser una Nueva persona en Jesús Cristo. Las Escrituras afirman que las cosas Viejas pasaron y que serán reemplazadas por Cosas Nuevas. (2 Corintios 5.17).  

 

El Arrepentimiento:

Existen algunas ideas Erróneas acerca del Arrepentimiento; porque:

 

El Arrepentimiento no es penitencia

   La penitencia es el sufrimiento voluntario como castigo por el pecado y no implica necesariamente un Cambio de carácter o de conducta. El "hombre santo" hindú que yace sobre un lecho de clavos o que se arrastra por el suelo está haciendo penitencia, pero ese acto no significa que su Culpa haya sido Absuelta.

 

El Arrepentimiento no es sentir remordimiento

   Judas Iscariote sintió remordimiento a causa de su pecado al Traicionar al Hijo de Dios, pero su pesadumbre no lo Condujo a Dios.

 

El Arrepentimiento no es lo mismo que condenarse a sí mismo

  Podemos aborrecernos a nosotros mismos por nuestra pecaminosidad, lo cual puede simplemente agrandar más las Heridas del pecado y de la desesperación. Lo que debemos hacer no es odiarnos a nosotros mismos sino Odiar nuestros pecados, Odiar nuestros malos caminos, nuestros vanos pensamientos, nuestras bajas pasiones, nuestras mentiras, nuestra codicia, nuestra mezquindad. El odio hacia uno mismo conduce a la autodestrucción, y esto esta Mal ante los Ojos de Dios.

 

Indicadores de un Arrepentimiento Sincero:

 

Convicción

   Es un indicador enclavado es nuestro corazón que Advierte; por un lado el Espíritu de Dios y por otro el espíritu y el sentido común humanos se unen para Advertirnos: "¡Vuelva!". "¡Cambie de dirección!". "¡Usted va por un camino Equivocado!".

   No todas las personas experimentan esta Convicción Proveniente de Dios. Sus espíritus se han vuelto tan Endurecidos que resultan Insensibles y no pueden Percibir la Voz del Espíritu de Dios.

   La Convicción, sin embargo, no es Arrepentimiento, aunque forma parte del mismo. Es como una especie de alarma. Nos alerta acerca del Peligro y de la Desviación de nuestra vida. Si usted se siente Incómodo por sus pecados, si el Espíritu de Dios le está Hablando, entonces dé Gracias a Dios porque ese es el Primer Paso hacia el Reino de Dios.

Nadie puede llegar al Reino a menos que se Arrepienta de sus pecados, y nadie puede Arrepentirse a menos que haya sido Convencido por el Espíritu Santo.

 

Contrición

   Es un Sincero Pesar causado por los pecados pasados y un serio deseo de andar en una Nueva Senda de Justicia. Dios tiene una Promesa especial para aquellos que muestran genuina Contrición ( o "la Tristeza según Dios", 2 Corintios 7.10). Dios afirma: "Porque así Dijo El Alto y Sublime, El que Habita la Eternidad, y cuyo Nombre es El Santo: Yo Habito en la Altura y la Santidad, y con el Quebrantado y Humilde de espíritu, para hacer Vivir el espíritu de los Humildes, y para Vivificar el corazón de los Quebrantados" (Isaías 57.15).

 

Cambio de mente, de actitud, de rumbo

   Si uno está en Verdad Arrepentido, su voluntad será Puesta en Acción y tomará un Rumbo Opuesto al seguido hasta entonces.

   Al experimentar Verdadero Arrepentimiento todas nuestras capacidades son Reorientadas y Canalizadas a través de Jesús Cristo. El Verdadero Arrepentimiento es Poner todo nuestro ser (espíritu - alma y cuerpo: 1 Tesalonicenses 5.23) bajo el Control de Jesús Cristo. El Señor Manda que nos Arrepintamos no por capricho, sino porque Tiene un Propósito: Quiere nuestro Bienestar y nuestra Eterna Felicidad.

   Cuando han Experimentado Verdadero Arrepentimiento y Confiada Fe, varones y mujeres Descubrieron que sus vidas, sus familias, sus trabajos, todo ha sido Cambiado para Bien.

 

El Nuevo Nacimiento:

 

No es una noble resolución

   Al Apreciar las maravillas Creadas por Dios, o cuando hemos sido abatidos por una enfermedad, o quizás al estar frente a la tumba de un ser querido ¿no hemos resuelto ser mejores y más piadosos?.    

   Estos períodos de nobles resoluciones constituyen Valiosas experiencias. Sin embargo, a menos que sean seguidas por una Acción resuelta y que en realidad se efectúe un cambio íntimo, resultan finalmente sin Valor.  

 

No es sentirse triste por el pecado

   Casi todos sentimos resentimiento por nuestras maldades, pero el resentimiento solo no puede hacernos Nacer de Nuevo.  

 

No es unirse a una iglesia

   Ya que la Experiencia que Cambia mi propia naturaleza me hace Miembro de la Iglesia Verdadera. y no de las que llevan un nombre particular y/o están hechas de manos, todas estas basadas en "otro evangelio" (Gá 1.6-9

 

El Nuevo Nacimiento es:  

 

Un Nacimiento Espiritual

   La Biblia dice al respecto: "los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino De Dios" (Juan 1.13).

   Nuestro primer nacimiento nos dio vida física, cuando vimos la luz de este mundo: el Nuevo Nacimiento nos da Vida Espiritual, al Percibir nuestro espíritu la Luz de Jesús Cristo. La vida física termina con la muerte; la Vida Espiritual es Eterna.

   Al Experimentar el Nuevo Nacimiento entramos en la Vida Abundante. Hay una enorme diferencia entre existir y Vivir. En lo profundo de su corazón el ser humano Preelegido percibe que fue Creado para algo Mejor, para algo más Hermoso y más Noble.

   ¡Cuán Glorioso es Nacer de Dios!. Las Bendiciones de ser Hijos de Dios son: Su Poder Divino nos es Transmitido. Afirma la Biblia: "Más a todos los que Le Recibieron, a los que Creen en Su Nombre, les dio Potestad de ser Hechos Hijos de Dios" (Juan 1.12).

   Además, somos Absueltos de Culpa para que podamos ser "Irreprensibles ... Hijos de Dios sin Mancha en medio de una generación Maligna y Perversa, en medio de la cual Resplandecéis como Luminares del mundo" (Filipenses 2.15).

   La Biblia también indica que somos Herederos de Dios: "Así que ya no eres Esclavo sino Hijo; y si Hijo también Heredero de Dios por Medio de Jesús Cristo" (Gálatas 4.7).  

 

Un Nacimiento Revolucionario

   Ver 2 Corintios 5.17. Por supuesto físicamente usted seguirá siendo el mismo, pero todos los demás aspectos de su vida serán Transformados después de su Nuevo Nacimiento. No necesitará que nadie le dicte nada acerca de su conducta. El Espíritu de Dios lo Conducirá ( Vea Romanos 8.14).

   Si bien es cierto que habrá cosas que deberá Abandonadar, Dios ha de Darle Algo mucho Mejor en lugar de todo eso. Casi nada hay en nuestra vieja naturaleza que sea Digno de ser Salvado.  

 

Un Nacimiento Eterno

   Tenemos que estar dispuestos a Recibir a Jesús Cristo como Señor y Salvador, y a Recibirlo de todo corazón. El Fin de todo se Acerca, Busque la Salvación de su espíritu. Amén.

 

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